(Español) FUNDECOR

Fincas de Sarapiquí, Costa Rica serán vitrinas para la aplicación de la Forestería Análoga

  • 5 fincas modelos servirán como vitrinas de aplicación de la metodología de diseño de Forestería Análoga.
  • Proyecto busca fortalecer oportunidades económicas de productores y a la vez restaurar sus bosques.

La Red Internacional de Forestería Análoga (RIFA) en conjunto con la Fundación para el Desarrollo de la Cordillera Volcánica Central (FUNDECOR) nos unimos para compartir y trabajar en un solo objetivo: la responsabilidad con el ambiente y el fomento de oportunidades económicas en comunidades rurales.

 

Las comunidades forman parte de la zona geográfica de Maquenque, localizada en el norte de Costa Rica, precisamente en los cantones de San Carlos y Sarapiquí. El proyecto nació con la finalidad de contribuir en la conservación, mantenimiento y restauración de los bosques en esta zona bajo el modelo productivo de la Forestería análoga.

 

La Forestería Análoga es una herramienta de restauración ecológica que minimiza la aplicación de insumos externos, tales como agroquímicos y combustibles fósiles, y en su lugar fomenta las funciones ecológicas de los bosques para aumentar la resiliencia y la productividad. Usa los bosques naturales como guías para crear paisajes ecológicamente estables y socioeconómicamente productivos.

Nuestro proyecto, denominado “Promover la restauración ecológica y la mejora de los medios de vida mediante sistemas de producción diversificada de Forestería Análoga (FA), en la zona geográfica Maquenque”, es administrada por la Asociación Costa Rica por Siempre y llevado a cabo por FUNDECOR y nuestra Red Internacional de Forestería Análoga, a través de fondos del I Canje de Deuda por Naturaleza EEUU-CR.

 

El reto es demostrar que la Forestería Análoga es una alternativa productiva para la población de la zona y a la vez colaborar con la restauración de los bosques mediante la aplicación de nuestra metodología y la búsqueda de mercados para los productos no maderables del bosque.

 

Se establecieron 3 nodos principales para la realización e implementación de “vitrinas” de Forestería Análoga en La Delia, Pueblo Nuevo y el Roble.

Dentro del nodo de La Delia tenemos la participación de las comunidades de Rojomaca, Sardinal, Las Delicias, Los Ahogados, Masaya, Vuelta El Cerro y Boca del Toro.

El nodo de El Roble alberga las comunidades de Chilamate, San Ramón, La Tirimbina, La Virgen, Colonia Carvajal, El Uno, Bijagual, Magsasay y Puerto Viejo.

Por último, el nodo de Pueblo Nuevo cuenta con la participación de productores de Llano Grande, Muelle, Tres Rosales, Jormo, La Esperanza, Dos Locos, California Tico, San Gerardo, San Luis y Paraíso.

Al menos 5 vitrinas servirán como parcelas modelo y expondrán el potencial para el aumento de sitos de Forestería Análoga a otros productores en la zona. Estas fincas representarán un modelo de producción, tanto en su diseño como en los productos que se originarán, que servirá de ejemplo para nuevos productores que se sumen a esta iniciativa de fomento ecológico- económico.

 

Por el momento se han realizado alrededor de seis talleres con la presencia de capacitadores tanto de FUNDECOR como de nuestra organización, acompañado a los productores interesados por aprender más de la metodología.

 

Se cuenta con la presencia de expertos forestales como es el caso de Pedro Zúñiga, Ingeniero Forestal con más de 16 años de experiencia. Asimismo, Gabriel Villalta se sumó al equipo, licenciado en Ordenamiento y Restauración Forestal de la Universidad Nacional, cuenta con experiencia en manejo de proyectos y capacitaciones en FUNDECOR. María Celeste López, Ingeniera Forestal con maestría en Desarrollo Rural Territorial, es parte de los capacitadores en Forestería Análoga y contamos con el apoyo de Evelyn Chaves, Ingeniera Forestal, Master en Gerencia Ambiental y especialista en mercados.

 

En una primera etapa se les brindó inducción a los productores sobre los programas que maneja FUNDECOR hoy en día, información sobre la visión y misión de la Red Internacional de Forestería Análoga (RIFA), y así como los casos de éxito de otros países que pusieron en marcha esta metodología.

En estos talleres también se abarcó el tema de la Sucesión Ecológica y las Funciones Ecológicas de un bosque. Además se expuso el caso de la finca Fila Marucha, ubicada en Londres de Quepos, cuyos dueños son Milo Bekins, capacitador de RIFA, y su familia.

Hoy en día su finca es una finca modelo donde se producen especies de plantas medicinales, canela, pimienta, cardamomo, nuez moscada, aceites esenciales, entre otros, además de ser un ejemplo de restauración de la biodiversidad de la zona.

Asimismo, se trabajó con talleres vivenciales donde se puso en práctica la Fórmula Fisionómica, la cual sirve para describir la estructura arquitectónica de un bosque y conocer el espacio para diseñar un terreno guiado por los principios de la Forestería Análoga.

 

Los últimos talleres se enfocaron en la identificación de productos con potencial de mercados. Estas convocatorias tienen el objetivo de estudiar los productos que ya están en las fincas y a la vez están colocados en el mercado, como todos aquellos que tienen potencial pero aún no están colocados.

 

El siguiente paso será seleccionar las 5 fincas modelos que servirán como vitrinas para el establecimiento de diseños e implementación de la Forestería Análoga.

Una vez que se seleccionen éstos módulos se fortalecerá la red de productores, se seguirá dando asistencia técnica tanto de especialistas en producción y de mercado, con el fin de fortalecer la organización de los productores.

Productores de Sarapiquí visitan fincas con Forestería Análoga

  • Gira se realizó en Finca La Célula y Finca Fila Marucha.
  • Participantes compartieron conocimientos sobre biodiversidad, cultivos y bosques análogos.

El pasado 3 y 4 de julio un grupo de productores de Sarapiquí, visitaron las fincas La Célula, ubicada en Puriscal y finca Fila Marucha, ubicada en Londres de Quepos.

El objetivo de la visita fue mostrar a los participantes un ejemplo vivo de un bosque análogo maduro e intercambiar experiencias y conocimientos de buenas prácticas de producción sostenible que se están implementando para la restauración ecológica, el manejo integral del paisaje y aumentar la resiliencia.

 

Un bosque análogo es un bosque creado por el ser humano, que puede tener diferentes fines, por ejemplo: seguridad alimentaria, producción, paisaje u otros, que permite la restauración ecológica y del paisaje generando profundos impactos positivos en temas ambientales, son bosques creados con objetivos específicos y uno de sus principios es “dejarse guiar por las necesidades del paisaje”(RIFA).

 

Los participantes son habitantes de las comunidades de La Delia, Chilamate, El Roble y Río Magdalena, y forman parte del grupo de personas que se están capacitando en Forestería Análoga, gracias al proyecto: Promoción de la restauración ecológica y la mejora de los medios de vida mediante sistemas de producción diversificada de Forestería Análoga (FA), en la zona geográfica Maquenque”.

 

Este proyecto es administrado por la Asociación Costa Rica por Siempre y llevado a cabo por FUNDECOR y la Red Internacional de Forestería Análoga, a través de fondos del I Canje de Deuda por Naturaleza EEUU-CR.

La gira inició en Puerto Viejo de Sarapiquí, se visitó finca La Célula para luego seguir el recorrido hasta la finca Fila Marucha, en Londres de Quepos.

 

La familia Quirós Bravo fue quien recibió a los participantes, esta familia es propietaria de finca La Célula, que lleva este nombre haciendo referencia justamente a una célula, aunque pequeña, cumple con todas las funciones que debe tener un modelo de Forestería Análoga.

 

“Los principales objetivos de nuestra finca son: la seguridad alimentaria de la familia y la adaptación del ecosistema al cambio climático. Además, se pueden encontrar árboles y plantas que producen frutos para la familia y para la fauna silvestre”, mencionó Geovanny Quirós, de finca La Célula.

En ambos sitios los participantes pudieron llevar la teoría a la práctica y poder así observar “en vivo” lo que han aprendido desde inicios de febrero de este año, cuando comenzaron los talleres que está impartiendo un grupo de expertos de FUNDECOR y RIFA en las comunidades.

 

Los participantes recorrieron las parcelas, escucharon, percibieron aromas, saborearon la esencia y observaron la importancia de un bosque análogo maduro.

 

“Ese día, igual que todos los días, estuvimos cosechando y secando productos no maderables del bosque como: bambú, guaraná y otros como orégano, menta, cardamomo, canela, nuez moscada”, mencionó Milo Bekins, de finca Fila Marucha y experto internacional en Forestería Análoga.

Milo Bekins y su familia son los creadores de la inigualable finca Fila Marucha, que ha sido galardonada por el Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) por ser una finca ejemplar en manejo forestal sostenible.

Esta finca desde varios años se convirtió en el Centro de Capacitación de Bosques Análogos para la Red Internacional de Forestería Análoga (RIFA), por ser un ejemplo vivo y excepcional que demuestra la restauración ecológica, del paisaje y ser un medio de vida en ella también producen especies de plantas medicinales y aceites esenciales.

 

“Los productores se fueron contentos de la gira, con más conocimientos para seguir su proceso de enseñanza en Forestería Análoga”, señaló Benkins.

 

“Me gustaría implementar tener árboles que den fruto, que ayuden con el medio ambiente, con el suelo pero que de igual forma ayuden a la manutención de mi familia. Siempre hemos pensado en cómo desarrollarlo, cuando digo pensamos hablo de mi familia, los que vivimos dentro de la finca. El venir, observar y tener una amplia explicación de cómo desarrollarlo me ha abierto un portillo para saber cómo implementarlo. Me pareció interesante que trajeran a una especialista en mercados, porque usualmente el agricultor siembra y no sabe a quién venderle el producto, entonces todo debería ser un complemento. Sarapiquí tiene un alto potencial, en Sarapiquí hay muchos agricultores, tal vez en pequeña escala, pero uniéndose logramos una alta productividad. Podemos lograr un mercado uniendo a los productores”, indicó Ericka Cedeño, productora de Chilamate de Sarapiquí, en dónde ella y su familia actualmente tienen 800 plantas de pimienta.

 

La actividad contó con la participación y aportes del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) de Sarapiquí, actor clave en estos procesos con las familias productoras.

 

Este proceso de generación y fortalecimiento de capacidades es parte del programa Sarapiquí Resiliente, que FUNDECOR desarrolla en la zona desde 2013 y que tiene por objetivo aumentar la resiliencia en este cantón ante el cambio climático y es parte del trabajo que realiza la organización en el Laboratorio Vivo, la Cordillera Volcánica Central.

Resultados del I Foro Regional: AGRO ALIANZAS, 2018. Sarapiquí Resiliente

  • Un espacio de intercambio de experiencias entre productores
  • 11 representantes institucionales, 7 productoras y 15 productores de Sarapiquí presentes.
  • 50 citas entre productores e instituciones efectuadas.

El I Foro Regional: AGRO ALIANZAS, 2018- Sarapiquí Resiliente se llevó a cabo el pasado 7 de noviembre en Puerto Viejo de Sarapiquí, esta actividad forma parte del proyecto: “Promoción de la restauración ecológica y la mejora de los medios de vida mediante sistemas de producción diversificada de Forestería Análoga (FA), en la zona geográfica Maquenque (Zona Norte)”.

 

Este proyecto es ejecutado por FUNDECOR y la Red Internacional de Forestería Análoga, mediante fondos del Primer Canje de Deuda por Naturaleza EE.UU. – C.R., administrado por la Asociación Costa Rica por Siempre.

 

El objetivo del Foro fue fortalecer intercambiar experiencias, fortalecer alianzas estratégicas y comerciales entre productores e instituciones claves, dar a conocer los avances del proyecto y la presentación de las vitrinas tecnológicas seleccionadas (fincas demostrativas de Forestería Análoga).

 

Las instituciones que estuvieron representadas en el Foro fueron: el Instituto de Desarrollo Rural (INDER), el Fondo Nacional de Financiamiento Forestal (FONAFIFO), el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), La Fundación Banco Ambiental (FUNBAM), La Unión Cantonal de Asociaciones de Desarrollo de Sarapiquí (UCAD), La Cámara de Turismo de Sarapiquí (CATUSA), el Banco de Costa Rica (BCR), el Instituto Tecnológico de Costa Rica (ITCR), el Instituto de Investigación Forestal de la Universidad Nacional (INISEFOR), la Fundación Mujer y la Organización de Estudios Tropicales (OET).

En total 7 productoras y 15 productores involucrados en el proyecto y procedentes de distintas comunidades de Sarapiquí tuvieron un espacio cara a cara, de intercambio de experiencias, con representantes institucionales. Algunas personas aprovecharon para compartir sus historias de vidas y proyectos en los que han estado trabajando y en los que requieren apoyo.

 

Gracias a la metodología diferenciada de este Foro, tipo mesa de negocios, se celebraron alrededor de 50 citas entre productoras e instituciones con el fin de buscar apoyo y capacitación. Algunos de los temas abordados fueron: la necesidad de información en temas de certificaciones y permisos, el desarrollo de nuevos productos, la asistencia técnica, los servicios financieros (crédito, fondos no reembolsables, etc.), capacitación en comercialización y marketing, entre otros.

 

“Es importante resaltar, que el proyecto se enmarca dentro del Programa SARAPIQUÍ RESILIENTE que busca fortalecer capacidades, vincular los productores entre sí y con el mercado. El proyecto realiza el abordaje temático descrito porque en la mayoría de los casos los productores no tienen acceso directo a los usuarios de sus productos, o para transformarlos o para comercializarlos, y esto no permite que los actores locales conozcan a sus proveedores, de tal manera que no existe un adecuado vínculo de comunicación y colaboración”, mencionó León Santana, presidente de la Junta Administrativa de FUNDECOR. Desde la organización se busca contar con familias productoras mejor informadas, capacitadas, fuertes, preparadas y que implementen mejoras en sus fincas para enfrentar los efectos del cambio climático que mejoran el paisaje.

¡Esfuerzos locales que inciden en un reto global!

Elena Porras, una de las productoras de la comunidad de Río Magdalena que asistió a la actividad, se describió como una “Mujer luchadora”, que, aunque ha tenido que enfrentar momentos difíciles nunca se echó para atrás y hoy sigue en pie para que en conjunto con su esposo Alexis Villagra y su hijo puedan contar con una finca más diversificada, resiliente y con mayores ingresos.

 

“El proyecto de pimienta nos duró 5 años y producto de una plaga se nos vino abajo. Ahora estamos visualizando a futuro y a través de las capacitaciones de Forestería Análoga tener más diversidad de productos”, comentó Elena Porras, productora.

 

El objetivo de este plan, que inició desde febrero de 2018 y se extenderá hasta el 2019, es fortalecer las capacidades de las familias productoras de Sarapiquí y, a la vez, restaurar sus bosques a partir del enfoque de Forestería Análoga, con un enfoque de gestión integrada del paisaje.

 

Este proyecto forma parte del programa Sarapiquí Resiliente que FUNDECOR desarrolla en la zona desde 2013 y que tiene por objetivo aumentar la resiliencia en este cantón ante el cambio climático.

 

Producto de la unión de trabajo de FUNDECOR y la Red Internacional de Forestería Análoga (RIFA), hoy alrededor de 45 familias provenientes de comunidades como: La Delia, Chilamate, La Virgen, El Roble y Río Magdalena se han visto beneficiadas con capacitaciones, intercambio de experiencias, giras técnicas, apoyo técnico en mercados, diagnósticos empresariales organizacionales y este Foro, un intercambio y cara a cara con instituciones. Además, se han identificado 4 cultivos claves para potenciar en la zona que cuentan con demanda internacional identificada, a saber: el cacao, la pimienta, las plantas medicinales y árboles maderables.